Me estremece ver cómo
tiembla en ti el frío,
mientras a mí me tortura
con dolores en las piernas.
(Y no nos acercamos)
¡Sabiendo que deseo con fervor
ser el calor entre tus manos,
dejar de ser la vaga sombra
de un recuerdo semicálido!
Pero no me necesitas
y tus labios no quieren
[mi sonrisa.
No es conmigo
que se ha
de encender 🔥
tu dulce
fuego.
No soy los besos
de tu mirada,
ni la respiración agitada
de corazones cabalgantes.
Aún así sé:
En la incertidumbre
de lo cotidiano
vamos a devenir.
Y, sin esperanza alguna,
soy consciente
de que nada
escapa
al Cambio.
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