miércoles, 28 de julio de 2021

Valiéndome de cualquier excusa. 23 de julio de 2021, viernes.

En una noche de julio —como la mayoría de las noches en las que no hay nada especial—, en medio de un encierro triste, un encierro tedioso, un encierro obligatorio, un encierro desesperante, un encierro lleno de gris... ¡Agotado! (¿¡Quién no!?) Porque a nada le podía sentir el sabor ni el olor, los manjares de mi madre me ponían melancólico en lugar de dichoso, la cama se había vuelto mi baluarte, poco o casi nada me hacía sonreírle a la vida; luchando en vano por abandonar lo que me cansa la cabeza y los ojos, que me pone tan rojos que puedo sentir lo pequeños que se ven (si es que se ven). Peleando con Dios o con mi imaginación, que al final son casi lo mismo. Hastiado de la superficialidad de la gente, de sus estúpidas caras mientras hacen el ridículo que seres aun más ridículos aplauden, de las normas sin sentido, de las obligaciones falsas y pretenciosas.
Allí, en el ojo de este tornado virulento, me encuentro con una "joyita" que me hizo tomar el esfero, algo que me recordó que para escribir sólo se necesita una excusa y dejar que vuelen Las Musas con su danza alrededor nuestro.

"July Morning", que contrasta con la frase inicial. Tema de la agrupación británica Uriah Heep, «uno de los grupos más populares de principios de los 70's», que a día de hoy únicamente recordarán sus fans, quienes les conocieron en su momento y aquellas personas afortunadas que gracias a la curiosidad han logrado disfrutar tan bella música con ayuda de nuestra actual tecnología.

Es aquí donde agrego una pequeña referencia melómana antes de proseguir: Conocí a Uriah Heep debido a un cover realizado por una banda colombiana, digna también de ser recordada: Nash, de Medallo. 
En esa época, entre tanta violencia y narcotráfico, muy a pesar de que El Patrón y sus amigotes (incluyendo al Narco #82) impusieran su ley, esa linda ciudad —que no he visitado pero que espero conocer antes de morir— tenía una escena musical del Putas: Rock, Punk, Heavy Metal, Thrash, Death y hasta el Ultra Metal que marcaría un precedente para el Black Metal mundial; conciertos en garajes, batallas de bandas,  toques en iglesias cogidos a bala por la policía. 

Entre las agrupaciones que salieron de esta escena tenemos bandas como la famosísima y comercial Kraken, Ekhymosis con su Thrash volado, los pioneros del metal colombiano Carbure, Masacre con toda su brutalidad y las emblemáticas REENCARNACIÓN y PARABELLUM (MU⅃⅃ƎꓭAЯAꟼ). Estoy seguro de que se me olvidan otras bandotas (Nekromantie, Witchtrap, Mierda, Danger, etc.), además de que ni siquiera menciono al Punk, que tiene su propia historia; pero entre todas, la que me hizo escribir estas líneas es Nash, por haber hecho una versión de "Weep in Silence" tan buena como la original. Algo que, como sabrán quienes aman la música, es algo muy complejo de lograr. El sintetizador es encantador, la guitarra tiene un sonido exquisito, el vocalista muestra todo el talento que tiene y lo hace en un inglés muy bien pronunciado. Dicho cover lo conocí hace ya algunos añitos, pero me marcó muchísimo al hacerme comprender que en Colombia tenemos tan buena música como seres que escriben obras de alto nivel.
¡Pensar que apenas escuché la canción de Uriah Heep seguí prefiriendo el cover! Así de mucho me gustó y tan profunda fue su marca. Esto lo recuerdo y lo comento con el único fin de hacer la conexión con el verdadero motivo de este texto. Ya que había escuchado algo de los británicos (aunque fuese solo un tema y hace tanto tiempo), por lo menos sabía que existían y tenían ese nombre.

Esa noche en la que fui a ducharme para intentar bajar un poco la fiebre y espantar la enfermedad, con el bafle conectado al celular y un YouTube pirata para evitar los anuncios de porquería, puse Rock Bottom de UFO para soyarme el épico solo mientras me enjabonaba. 

Entonces ahí, a la hora del champú, la canción había terminado y se reprodujo algo que el algoritmo del "yutú real" no me había recomendado hasta ahora.

Quedé hipnotizado mientras oía: Entraba un sintetizador que me recordó al genio Jon Lord (Q.E.P.D) pero el sonido no lograba igualar el suyo; la guitarra no era ni de cerca la de Ritchie Blackmore y en cuanto la voz estaba seguro de que no cantaba Ian Gillan.
Si no se trataba de Deep Purple, "¿entonces quién será?" pensé. 

Dejé la regadera cerrada para poder escuchar con más claridad. No sé cuántos minutos pasaron pero caí en cuenta de que era un tema largo, así que aproveché y terminé de bañarme antes de que terminara y lo perdiera para siempre, pues en esa versión de "llutú" no hay historial ni se puede acceder a la cuenta.

Sin ponerme la toalla si quiera cogí el celular y comprobé. Devolví la canción para disfrutarla con mayor concentración, como se merecía. Entonces recordé: El viejo "Uriah Heep" al que antaño le hice el feo gracias a Nash, volvía a mí para que les escuchara una joya auténtica, algo original. La voz delicada te sumerge poco a poco en el desarrollo de la letra y David Byron te va llevando hasta que en el clímax hace unas notas agudas que hacen estremecer. Al final, el tema te atrapa como en un bucle, pues concluye una melodía en cadencia que al concentrarte en ella, lleva tu pensamiento a viajar por muchos lugares: algunos inhóspitos y difíciles, melancólicos; otros mas bien llenos de luz, de colores que ignoran el gris. 

De ahí que me conmoviera al punto de tener que escribir algo al respecto.
Las ideas en mi cabeza nunca fueron claras. Creí que se trataba de un simple divagar, pero luego me confronté diciéndome: «¿Y por qué no intentar escribirlo? ¿Qué tal podría salir?» Y aquí estoy, luego de una sequía terrible, después de tanta turbulencia poco creativa superé el bloqueo gracias a una vieja canción.

Acá es donde añado la que es para mí, como autor, la idea principal de este texto, a modo de moraleja o como consejo de chef aficionado haciendo un tutorial: cualquier excusa es buena para ponerse a escribir. 

Ahora sólo me falta hacer lo mismo para completar mis trabajos y obligaciones... 


Post Data: Este texto casi fue procrastinado. ¡Tengo que dejar de procrastinar! 

Referencias.

"July Morning": La letra es algo sencilla y romanticona, pero también invita a pensar sobre el amor, en especial hacia sí mismo.



"Weep in Silence": Dejo las dos versiones y el vídeo de Nash con mejor calidad en el sonido. 



Lo demás, que lo disfrute quien se deje ganar por la curiosidad.